¿Por qué deberíamos confesarnos en la iglesia?

Confesarse es una forma de liberación puesto que, según explicó el Papa Francisco, el perdón de los pecados no es algo que podamos hacer nosotros mismos y, a través de la confesión en una iglesia, estaríamos pidiendo perdón a Jesús. La confesión es uno de los principales atractivos que nos ofrece la Basílica Pontificia de San Miguel, una de las iglesias de referencia en Madrid y que recibe diariamente la visita de numerosas personas que buscan reunirse con el Señor en un edificio que está considerado como Monumento Histórico Artístico Nacional desde 1984.

La confesión: ¿Qué debemos saber?

Ya hemos avanzado que la confesión es un acto que busca el perdón de los pecados cometidos, siendo esta una forma de sanar tanto el alma como el corazón. No es extraño que estemos ante un proceso habitual para muchos fieles y que consta de diversos pasos; examen de conciencia, arrepentimiento, confesión y, finalmente, satisfacción u obligación de cumplir con la penitencia.

Otras particularidades de la confesión es que debe ser clara y concisa, por ello es indispensable que la persona que se confesa sea totalmente sincera y exponga, con claridad, los hechos por los cuales se siente arrepentido. La promesa de no volver a pecar es otro detalle de una confesión y que implica un arrepentimiento de los actos cometidos. En resumen, podemos afirmar que estamos ante un proceso muy habitual en la religión cristiana y que nos será de gran ayuda para sanarnos.