INDULGENCIAS
   

Días de indulgencia en la Basílica

“Los fieles pueden adquirir una indulgencia plenaria con las condiciones acostumbradas visitando la Basílica en los días infrascritos:

  • en la fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo (29 de junio)
  • en la fiesta del Titular (S. Miguel Arcángel, 29 de septiembre)
  • en la dedicación de Santa María de la Porciúncula (2 de agosto)
  • un día ad libitum elegido al año (20 abril)”

(Ex Decretum Sacra Congregatio Rituum, De Titulo Basilicae Minoris, 6 de junio de 1968, Nº 10)



¿CÓMO SE GANA LA INDULGENCIA EN EL AÑO DE LA MISERICORDIA?


  1. 1. Para conseguir la indulgencia plenaria es necesario realizar una acción especial, que en el caso del Jubileo es atravesar la Puerta Santa.

  2. 2. Se debe desear firmemente no pecar más, ni siquiera venialmente. Este deseo se pone de manifiesto con la segunda acción: la confesión.

  3. 3. La tercera es recibir la comunión,

  4. 4. la cuarta, rezar el Credo y

  5. 5. la quinta, rezar por la persona e intenciones del Papa.


Aunque no es necesario realizar estas acciones en el mismo día en que se cruce la Puerta Santa, sí que es recomendable.

 

 

 

Doctrina general sobre Indulgencias


Canon 992
 

La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos.


Canon 993

La indulgencia es parcial o plenaria, según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente.


Canon 994

Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias.


Canon 995

1.
Además de la autoridad suprema de la Iglesia, sólo pueden conceder indulgencias aquellos a quienes el derecho reconoce esta potestad, o a quienes se la ha concedido el Romano Pontífice.

2.
Ninguna autoridad inferior al Romano Pontífice puede otorgar a otros la potestad de conceder indulgencias, a no ser que se lo haya otorgado expresamente la Sede Apostólica.


Canon 996


1. Para ser capaz de lucrar indulgencias es necesario estar bautizado, no excomulgado, y hallarse en estado de gracia por lo menos al final de las obras prescritas.

2.
Sin embargo, para que el sujeto capaz las lucre debe tener al menos intención general de conseguirlas, y cumplir las obras prescritas dentro del tiempo determinado y de la manera debida, según el tenor de la concesión.


Canon 997


Por lo que se refiere a la concesión y uso de las indulgencias, se han de observar además las restantes prescripciones que se contienen en las leyes peculiares de la Iglesia.(CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO, CAPÍTULO IV, DE LAS INDULGENCIAS, Cánones 992 a 997)